macao (Guacamayo). Foto: Tania Urquiza-Haas.
Por medio del uso de modelos predictivos con datos recopilados con sensores remotos, cámaras en áreas protegidas y de las bases de datos existentes, se pueden identificar patrones en los movimientos de organismos de diversas especies, así como áreas de importancia para la biodiversidad.
Lo anterior, permite a los países tomar decisiones informadas sobre dónde enfocar sus esfuerzos de protección y cómo diseñar estrategias de conservación más efectivas. Éste es solo ejemplo de cómo por medio de la Ciencia de Datos se pueden resolver problemas relacionados con la conservación del medio ambiente.
Precisamente, la Red de Ciencia de Datos para la Conservación de la Biodiversidad Mesoamericana (Redbioma) se dedica a fomentar este tipo de trabajo y, de paso, fortalecer las capacidades de mujeres en países como México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Honduras y Costa Rica.
La Red es un proyecto liderado por María Auxiliadora Mora, docente e investigadora de la Escuela de Ingeniería en Computación del Tecnológico de Costa Rica (TEC), quien se ha dedicado al campo de la informática para la biodiversidad.
Redbioma está dirigida a personas que realizan investigaciones en la región mesoamericana en Ingeniería Forestal, Biología, Biodiversidad, Estadística, Ciencia de Datos, Tecnologías de la Información, Matemáticas, entre otras áreas relacionadas.
Este proyecto permite fortalecer alianzas entre instituciones de la región mesoamericana y conocer algunas de las necesidades de los participantes, asociadas al uso sostenible y la conservación de la biodiversidad.
Asimismo, se implementa un portal de datos abiertos que integra información sobre biodiversidad y beneficia diferentes capacidades en temas de ciencia de datos para apoyar así el desarrollo de la ciencia, la educación y la conservación de la biodiversidad, con prioridad a los grupos más vulnerables de la población mesoamericana, según explica María Auxiliadora.