La Comisión Permanente de Defensa de la Autonomía Universitaria y el Autogobierno del Tecnológico de Costa Rica (TEC) llevó a cabo el conversatorio “Viviendo la autonomía universitaria: perspectivas y retos”, en el marco de la conmemoración del Día de la Autonomía Universitaria, que se celebra el 12 de abril.
El conversatorio contó con la participación de
- Marco Hidalgo Ramírez, investigador del Programa Estado de la Nación.
- Eugenio Trejos Benavides, exrector del TEC.
- Andrés Gómez Mejía, egresado del TEC.
- Moderación de Laura Hernández Alpízar, representante del Consejo Institucional en la Comisión Permanente de Defensa de la Autonomía Universitaria y Autogobierno.
En dicha actividad los invitados hablaron sobre la perspectiva de cómo se vive esta autonomía, cómo se materializa en el quehacer universitario y el rol que juega en el país.
Informe Estado de la Educación
Marco Hidalgo abarcó aspectos sobre educación superior basado en el X Informe Estado de la Educación 2025. Este expone que la educación, y en particular la educación superior, sigue siendo un mecanismo de movilidad social ascendente.
De acuerdo con datos comparativos entre 2010 y 2024, el porcentaje de personas en condición de pobreza se reduce conforme estas tienen más años de escolaridad.
Sin embargo, dejó entrever que, aunque la educación superior crezca, su contribución al desarrollo del país enfrenta presiones, en un sentido demográfico, financiero y crisis de aprendizaje.
En la parte demográfica, Hidalgo presentó una comparación entre el año 2005 y el año 2024, la cual estima una base de jóvenes que, si bien estudia, a la vez necesita ser suficientemente productiva para sostener las demandas de una población que envejece.
Falta de inversión
En cuanto a las finanzas se refirió a la regla fiscal y al 8% del PIB que la Constitución Política ordena invertir en educación en el país, aunque es un monto al que Costa Rica nunca ha llegado.
"El año en que más nos acercamos (al 8% del PIB para Educación) fue el 2017, que casualmente fue el año donde se empezaron con las negociaciones anuales del Fondo Especial a la Educación Superior. Desde entonces, lo que tenemos son pérdidas acumuladas que ya están llegando este año al 7%".
Otro dato importante que expuso es que la inversión por estudiante universitario de una universidad pública en Costa Rica es de 4.8 millones, el mismo monto para el año 2000. “Encontramos una involución de la inversión per cápita para el año 2023”, apuntó.
Crisis de aprendizaje
Hidalgo señaló además una crisis de aprendizaje en niveles preuniversitarios, por lo que las universidades se ven en la necesidad de suplir brechas entre los estudiantes.
Por ejemplo, el Informe revela que hay jóvenes entre los 15 y 16 años de edad, cuyas habilidades de lectoescritura y compresión matemáticas corresponden a los que debería tener un niño de 9 años.
Además, se encontró que lo que respecta al dominio del idioma inglés, de cada 10 estudiantes apenas uno tiene un nivel satisfactorio. “Entonces, no solo necesitamos ser universidad, sino que también casa de idiomas y ahora escuela y colegio con recursos cada vez más comprometidos”, añadió Marco Hidalgo.
Además de estas reflexiones, expuso que el país pierde competitividad internacional real en un mundo donde ya no basta con ser una Costa Rica alfabetizada, que era un modelo de desarrollo suficiente para el Siglo XX, en el Siglo XXI eso ya no alcanza.
Argumentó que este no es un país con grandes yacimientos de petróleo, sino que su riqueza es, esencialmente, su gente y, por lo tanto, no puede darse el lujo de que su población carezca de educación.
“Invertir en educación superior es importante no solo por las obviedades, sino porque también es un mecanismo para fortalecer nuestras democracias”,
Eugenio Trejos Benavides, exrector del TEC también participó de este conversatorio. Su intervención apuntó más a la reflexión de la autonomía universitaria desde la historia, el derecho y la política.
"La autonomía exige legitimidad, calidad, compromiso y tener muy en claro que si una universidad no posee autonomía es una universidad sin libertad. Y una sociedad sin universidades libres, es una sociedad con menos capacidad de pensar en el futuro".
Andrés Gómez Mejía, estudiante egresado del TEC, apuntó a la defensa de la autonomía al exhortar que “las universidades no somos únicamente educación” … sino también “centros de pensamiento crítico y de generación de conocimiento. “Son instituciones que buscan que todos los sectores del país logremos avanzar”, agregó.
Para conocer más detalles de este Conversatorio puede reproducir la grabación del siguiente video.