Censos del Barrio Amón (2013, 2014 y 2018), AMON.cr y otras investigaciones

Los censos realizados por el TEC han permitido contar con datos actualizados para conocer la conformación de la zona en cuanto a: uso del suelo real, actividades económicas y sociales, sus vecinos residentes, dinámicas urbanas y de aprovechamiento de los espacios públicos, y la evolución en el tiempo de estos. Entre los datos más relevantes están: la verificación y permanencia de la tendencia hacia la disminución de la población residente y la presencia mayoritaria de comercios con respecto al uso residencial. El censo 2018 permitió también conocer que, tanto vecinos residenciales como comercios, coinciden en limitar el número de patentes otorgadas a bares y centros de vida nocturna o promover esta como una zona de interés cultural-turístico, junto con realizar mejoras en aceras, iluminación y áreas verdes (Hernández, 2014). 

En 2015, la investigación doctoral de Kenia García permitió avanzar en el sentido conceptual y crítico sobre patrimonio/puesta en valor, siguiendo a Greffe (2012), García plantea “considerar el patrimonio cultural no sólo como un recurso excepcional recibido del pasado, sino también como la base de la creatividad económica, social y ecológica que necesita la sociedad”, es decir, en cuanto fuente de creatividad que genera trabajo y valores de uso,  y como bien colectivo que fortalece nuestra capacidad de reflexión y vinculación. (García, 2015, pp 93-95). Otro momento de investigación muy relevante para Amón Cultural, fue la tesis para Licenciatura en Arquitectura de Carmona, Oconitrillo y Valverde (2017), de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo del TEC, quienes aportan una visión alternativa a los conceptos de conjunto patrimonial o paisaje urbano histórico para la comprensión de las zonas históricas de la ciudad y que enfatiza en su complejidad de significación, mediante una metodología que articuló urbanismo y gestión social, y quienes plantean la confluencia en Amón/Otoya de una “zona de significación cultural, histórica y social”.

En 2018 se desarrolló un sistema de identidad de marca, como instrumento de comunicación y difusión de lo que ocurre diariamente en la zona hacia afuera de la misma; bajo la marca AMÓN.cr se puso en marcha una plataforma digital la cual tiene como objetivo facilitar el acceso a la información desde una página unificada y contribuir a la atracción de públicos, así como al encadenamiento de experiencias entre sus visitantes.