- A lo largo de estos años se han graduado 576 personas ingenieras agrícolas
- La vinculación constante con el sector productivo agrícola ha sido uno de los principales aportes de la Escuela al desarrollo agro de Costa Rica
En el acto protocolario del 50 aniversario de la Escuela de Ingeniería Agrícola participaron autoridades institucionales, el fundador de la Escuela, personas invitadas de otras universidades, personas exdirectoras, jubiladas de ingeniería agrícola, graduadas, estudiantes, personal docente y de apoyo a la academia.
Foto: PQuesada/TEC.
La carrera de Ingeniería Agrícola del Tecnológico de Costa Rica (TEC) celebra 50 años de trayectoria y se consolida como una de las principales impulsoras del desarrollo tecnológico del sector agropecuario nacional.
Desde su creación en julio de 1975, la carrera ha mantenido vigente su visión de formar profesionales capaces de aplicar los conocimientos de la ingeniería para fortalecer la producción agropecuaria y contribuir al desarrollo integral del país.
A continuación, conozca la historia, logros, retos y desafíos, en la voz de profesionales con amplia trayectoria en la Ingeniería Agrícola.
HISTORIA
La creación de la carrea de Ingeniería Agrícola se originó con base en la necesidad de atender tres aspectos específicos:
- Una tecnificación apropiada en producción agrícola y uso eficiente de recursos, llámese tierra y agua, para suplir la creciente demanda de producción agrícola.
- Ausencia de recursos humanos capacitados en producir, a la vez que se evita el deterioro ambiental.
- Enlazar lo referente a Ingeniería en Riego, Drenaje y Maquinaría Agrícola con la agricultura, para que ambas converjan en una tecnología de producción apropiada al medio.
El Ing. Alejandro Cruz Molina, investigador académico del TEC, fue quien comenzó a hacer los estudios necesarios para abrir la carrera, por allá de 1974. En conjunto con el Ing. Mario Coto Carranza se estructuró un plan de estudios, el cual contó con asesoría externa, nacional e internacional.
La aprobación del establecimiento de la carrera de Ingeniería Agrícola se dio en el mes de julio de 1975. El inicio de lecciones ocurrió el primer semestre de 1976. Desde entonces se consolida como una profesión vigente.
La matrícula inicial de personas estudiantes fue de 45 en Cartago y 45 en San Carlos.
“En ese tiempo los estudiantes que venían eran de zonas rurales. El Tecnológico era desconocido, los estudiantes preferían carreras universitarias para tener más grado y más posibilidades de crecer y tener mejores oportunidades de trabajo”.
En aquel momento, comentó Coto, a los profesores y a los estudiantes que entraron al TEC con mejores promedios se les envió a especializar a países como México, Brasil y Perú, para que posteriormente impartieran materias que no había en el país.
En 1978 surgieron las primeras 13 personas graduadas con el título de Ingeniero Técnico Agrícola, grado Bachiller. A partir de 1982, se otorgó el grado Licenciatura.
576 profesionales
En la actualidad, al 2025, se han graduado 576 personas ingenieras agrícolas.
La carrera también es parte de dos áreas académicas, los postgrados:
- Doctorado Académico en Ingeniería
- Maestría en Gestión de Recursos Naturales y Tecnologías de Producción
La Ingeniería Agrícola es una disciplina sustentada en la ingeniería y en las ciencias naturales y exactas que busca complementar la actividad agrícola, mediante soluciones en áreas como infraestructura, manejo de suelos y aguas, así como el uso, aplicación y adaptación de tecnologías en el campo. Así lo explicó la Dra. Natalia Gómez Calderón, directora de la Escuela de Ingeniería Agrícola.
La académica subrayó que esta rama de la ingeniería también analiza factores del terreno, la disponibilidad de recursos y la capacidad de adaptación ante las variaciones climáticas, con el fin de fortalecer la producción agrícola y responder a las necesidades del sector.
“Todo lo que la agricultura pueda requerir de la ingeniería lo encuentra en la Ingeniería Agrícola”.
Precisamente, la vinculación constante con el sector productivo agrícola ha sido uno de los principales aportes de la Escuela al desarrollo agro de Costa Rica. Así lo destacó la Ing. Isabel Guzmán Arias, una de las profesoras con mayor trayectoria, quien resaltó el trabajo conjunto que durante décadas se ha realizado con productores y empresas del sector.
“Hemos tenido muy buena vinculación en todas las escalas, desde grandes compañías productoras como banano, piña y café, hasta pequeños y medianos productores. Esta vinculación se ha desarrollado en proyectos de investigación y extensión, trabajos finales de graduación, procesos de capacitación y visitas de campo con estudiantes de cursos de la carrera”.
Según la académica, esta relación cercana con el sector productivo ha permitido que la formación de profesionales responda a las necesidades reales del país, al tiempo que impulsa la transferencia de conocimiento y el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas en distintas áreas de la producción agrícola.
PROFESIONALES CAPACES DE BRINDAR SOLUCIONES INTEGRALES
Las personas profesionales en Ingeniería Agrícola se caracterizan por su capacidad técnica para desarrollar soluciones integrales ante problemas complejos.
De acuerdo con la Dra. Natalia Gómez Calderón, su formación les permite analizar las condiciones del entorno y diseñar alternativas eficientes para mejorar la producción y el aprovechamiento de los recursos.
Por ejemplo, ante problemas de drenaje, un ingeniero agrícola puede diseñar sistemas que permitan evacuar y manejar adecuadamente el exceso de agua, con el fin de recuperar terrenos y optimizar su capacidad productiva.
Asimismo, estos profesionales cuentan con las competencias para diseñar sistemas de riego, redes de tuberías, obras hidráulicas para conducción y contención de agua, así como procesos vinculados con maquinaria agrícola y operaciones diarias en distintos cultivos.
La Ingeniería Agrícola también incorpora el diseño de ambientes controlados y protegidos, orientados a mejorar las condiciones de producción y responder a los desafíos actuales del sector agrícola y con un eje transversal de agricultura digital.
LOGROS Y ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES
IMPACTO EN EL SECTOR PRODUCTIVO
Desde el 2014, la Escuela cuenta con un registro de más de 60 proyectos de investigación y extensión, los cuales abarcan temas de la producción agrícola, agricultura digital, manejo y conservación del agua y el suelo.
La Ing. Isabel Guzmán Arias brindó dos ejemplos:
“Este proyecto busca conectar con las generaciones más jóvenes vinculadas al sector agrícola para que, por medio de la aplicación de nuevas tecnologías, puedan impulsar la horticultura con una visión más integral para beneficio del sector y de la sociedad en general”,
Con él, las Sociedades de Usuarios de Agua obtuvieron una herramienta informática capaz de estimar los caudales de agua disponibles a corto y mediano plazo para uso en agricultura, de manera tal que puedan, con anticipación, administrar las cuotas de agua entre los diferentes productores. La herramienta sería gestionada por el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA), quienes son los que regulan el uso de agua para agricultura.
CETIA
El Centro de Investigación y Extensión en Tecnología e Ingeniería Agrícola (CETIA), se creó el 25 mayo 2022, adscrito a la Escuela de Ingeniería Agrícola.
Este Centro se dedica a la investigación y a la transferencia de la tecnología generada en el TEC en las disciplinas de manejo y conservación de recursos de agua y suelos; maquinaria agrícola y agroindustrial e información y tecnologías para la producción.
ACREDITACIÓN
La carrera de Ingeniería Agrícola está acreditada por la Agencia de Acreditación de Programas de Ingeniería y de Arquitectura (AAPIA), lo que asegura que la formación cumple con estándares internacionales establecidos por la Alianza Internacional de Ingeniería en el Acuerdo de Washington.
RETOS Y DESAFÍOS
La agricultura evoluciona y enfrenta retos y desafíos. De tal forma que la Carrera de Ingeniería Agrícola busca estar actualizada y responder a las necesidades.
- La forma de producir: Debido al espacio y al clima, cada vez hay menos espacios disponibles para producir la agricultura, debido al crecimiento demográfico y otros aspectos. El reto es cómo optimizar espacios y recursos en espacios controlados y protegidos.
- La transformación digital: tenemos el compromiso de acompañar al sector en el proceso.
- El relevo generacional: Las nuevas generaciones deberían ver en la agricultura la oportunidad de la inclusión de la tecnología en la producción, para optimizar los recursos y para continuar con una actividad que muchas veces es familiar. Es un reto el relevo generacional ¿Cómo lograr que las nuevas generaciones quieran trabajar en la agricultura?
“El reto de nosotros como academia es cómo atender esas actualizaciones a tiempo, porque los cambios son cada vez más rápidos”,.
INTEGRACIÓN DE LA TECNOLOGÍA
La innovación es parte esencial del quehacer de la Ingeniería Agrícola. La carrera ha impulsado la agricultura de precisión mediante el uso de sensores, drones, sistemas de información geográfica, teledetección, automatización, inteligencia artificial y la incorporación de software especializado para el análisis de datos.
“Estas tecnologías permiten desarrollar herramientas para monitorear cultivos en tiempo real, identificar enfermedades, estimar necesidades de riego, predecir la producción, reconocer objetos y condiciones en campo, así como optimizar el tránsito de maquinaria agrícola”.
Lo anterior, con el objetivo de generar información de calidad que mejore la toma de decisiones. Con ello, la profesión aporta soluciones para una agricultura más eficiente, resiliente, productiva y sostenible.
PROFESIONALES APORTAN AL DESARROLLO DEL PAÍS
El Ing. Milton Solórzano Quintana, es el profesor con mayor antigüedad que forma parte de la Escuela. Cuenta con 23 años en la formación universitaria y lo que más le satisface de esta experiencia es sentir que pudo influir en los profesionales agrícolas en aspectos como la ética profesional, el pensamiento crítico y el compromiso humano.
“Una de las mayores satisfacciones es encontrar exalumnos liderando proyectos, innovando en tecnologías agrícolas, trabajando con comunidades rurales o impulsando una producción más sostenible en las áreas de conservación de recursos suelo y aguas, maquinaria agrícola e industrial y en aplicación de tecnologías de última generación en la producción”.
Además, destacó que es gratificante ser testigo de la transformación. Según Solórzano describe “generalmente al inicio es común encontrar jóvenes con dudas, cierta confusión y hasta temor, y con el tiempo se convierten en profesionales capaces de resolver problemas reales del sector agrícola y aportar al desarrollo del país”.
“Al final, es común que los estudiantes terminen enseñándole también al profesor, y eso hace que la docencia siga teniendo sentido y motivación”.
Por su parte, el Ing. José Eduardo Bastos Matamoros, primer director egresado de la carrera, visitó las instalaciones del TEC a propósito del 50 aniversario. De manera emotiva comentó que la Ingeniería Agrícola representa toda su vida, el volver a la casa que lo vio formarse y ver cómo ha cambiado, lo hizo sentir muy satisfecho de haber elegido esta carrera.
Bastos formó parte de la primera generación de ingenieros agrícolas. Posterior a su formación en el TEC, realizó un posgrado en Ingeniería de Suelos y Agua en Cranfield Institute of Technology, en Inglaterra.
Trabajó en el Tecnológico donde fungió como director de la Escuela de Ingeniería Agrícola en 1986 y a lo largo de su trayectoria se desempeñó en empresas privadas e instituciones públicas, aportando al desarrollo profesional y técnico del país.
Mientras tanto, Andrés Arguello Jiménez, oriundo de Pérez Zeledón, es estudiante de la carrera desde hace tres años. Su ingreso a la Institución fue motivado por “tener las herramientas técnicas para transformar el campo, en una industria sostenible y eficiente”, dijo.
Además, seleccionó el TEC porque considera que el equipamiento y los profesionales que hay en la Institución, son sumamente capacitados. El joven considera que la carrera es exigente, pero que ofrece amplias oportunidades laborales, tanto a nivel nacional como internacional.
“He tenido muy buena experiencia con los profesores, son personas muy profesionales y la comunidad es muy gentil”.
Acto de conmemoración del 50 aniversario
Una historia que cultiva futuro: 50 Aniversario Ingeniería Agrícola
La Escuela de Ingeniería Agrícola conmemoró su 50 aniversario en un espacio lleno de reconocimiento, encuentro e intercambio de experiencias entre generaciones que han formado parte de esta gran historia.
“Nuestra esencia sigue siendo formar profesionales con compromiso ético, responsabilidad social y una profunda conexión con las necesidades del agro”.
Asimismo, la académica habló sobre la construcción de “una ingeniería que integra conocimiento técnico con sensibilidad humana, que entiende que producir alimentos también implica proteger el ambiente, cuidar el agua, conservar el suelo y garantizar sostenibilidad para las futuras generaciones”.
El 18 de mayo, en el acto protocolario, se rindió homenaje a 16 personas destacadas por su invaluable aporte al fortalecimiento y desarrollo de la Escuela, reconociendo su esfuerzo, dedicación y vocación de servicio a lo largo de estos 50 años.
También, la Escuela de Ingeniería Agrícola homenajeó al Colegio de Ingenieros Tecnólogos (CITEC). Durante la actividad, Juan Pablo Arias Cartín, presidente del CITEC, dirigió un mensaje en el cual enfatizó la importancia y el impacto de la carrera en el sector productivo y en la sociedad.
“Costa Rica enfrenta desafíos importantes, cambio climático, sostenibilidad hídrica, eficiencia energética, seguridad alimentaria y modernización de los sistemas productivos. Precisamente en ese escenario, la ingeniería agrícola deja de ser una especialidad complementaria para convertirse en una profesión estratégica para el futuro del país”.
Esta celebración además permitió fortalecer lazos dentro de la comunidad de Ingeniería Agrícola y reconocer la trayectoria, el compromiso y la proyección futura de una carrera que continúa aportando al desarrollo del país.
“Somos quienes tendremos en nuestras manos la responsabilidad de innovar, investigar y liderar proyectos que impacten positivamente a nuestras comunidades y a nuestro país”,
La Rectora de la Institución también fue parte de esta celebración, la Ing. María Estrada Sánchez se refirió a la contribución de las personas ingenieras agrícolas con el país.
“Cada persona graduada de ingeniería agrícola representa oportunidades para las comunidades rurales, modernización para el sector productivo y esperanza para construir un modelo de desarrollo más justo y sostenible”.
Somos la universidad que anticipa el futuro, con las carreras innovadoras que requiere Costa Rica.