De Enero, 2016 hasta Diciembre, 2017

La cebolla (Allium cepa)  y el ajo (Allium sativum) son hortalizas de alto consumo en el país, su área de siembra se ha incrementado con el paso de los años debido a su consumo fresco e industrial; así como por la diversidad de sus usos: medicinal, agronómico y culinario. La producción intensiva de la cebolla, ha favorecido el desarrollo de paquetes tecnológicos basados en el uso de agroquímicos, que ante el incremento del inóculo, ha generado una serie de problemas ambientales  y de riesgos a la salud de productores y consumidores. La severidad de las enfermedades llamadas pudrición blanca (Sclerotium cepivorum) y enfermedad rosada (Setophoma terrestris) ha aumentado aún más la dependencia de parte de los productores a este tipo de plaguicidas. Una de las iniciativas más exitosas en la producción hortícola ha sido la introducción de agentes de control biológico (ACBs) como una estrategia de manejo integrado que reduce la dependencia a agroquímicos y mantiene los niveles de producción. Para la implementación de esta tecnología es necesario disponer de microorganismos y cepas altamente eficaces en el control del patógeno, por lo que es indispensable desarrollar esfuerzos para obtenerlos a partir de las zonas de mayor presión de la enfermedad. El objetivo principal de esta investigación es identificar nuevos microorganismos antagonistas para el control biológico de estos patógenos en  los cultivos de cebolla y ajo, en dos zonas (Llano Grande y Tierra Blanca), las cuales son las más productoras de Costa Rica. Estos microorganismos serán la base para el desarrollo de productos específicos para el control de dichas enfermedades y como modelo de introducción de técnicas más sostenibles en los cultivos de grupos ligados al Programa de Investigación y Transferencia de Tecnología Agrícola (PITTA cebolla) del sector Cebolla del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica.